Capitalismo y democracia
Ahora que la democracia y las instituciones están de moda en nuestro país, sería bueno detenernos un momento y ponernos a pensar en lo que requiere nuestro sistema político, en busca de no quedar rezagados en cuanto al avance del poder popular y su eficacia. Bastante atraso fue ya la famosa reforma electoral que vio sus efectos negativos en el pasado proceso de elección presidencial, pero que tiene culpabilidad y responsabilidad en todos nosotros, y principalmente en la clase política mexicana. Pero el cuestionamiento principal en este caso sería la efectividad que las instituciones nos proporcionan, no con el objetivo de transgredir la buena voluntad de la gente ni con el afán de ofender a nadie. Pero sí para cerciorarnos de que cuando demandamos una verdadera democracia se nos responda que la grandeza y la dignidad de las instituciones son incuestionables, como si nos dijeran que la fe y los misterios religiosos son hechos reales. Yo no puedo guiarme por esos paradigmas. Para este...